De haberse catalogado, algún especialista podría haber sugerido al consorcio la conveniencia de no alterar su revoque original, de recurrir a un hidrolavado y que con esa técnica muy simple se maravillarían de recuperar su esplendor original. Pero...ahí están los pintores. Eligieron un color crema, de bajo perfil, que además los va a obligar a repintar el edificio cada 10 años. Va a quedar lindo, "dirán los paseantes", no parece haber sido la mejor opción. Mientras tanto, mirando para arriba, uno encuentra los detalles propios del art déco: figuras geométricas, triángulos y juego de entrantes y salientes. Y hasta una solitaria flor que en un tibio balcón soporta el ya no tan riguroso invierno bahiense aportando un toque de color a una calle peatonal que por ahora arrastra el duro fantasma del fracaso.

Casa de Rentas, 1937. Poca cartelería, mucho arte.
2 comentarios:
este edificio es uno de los ejemplos más notorios del paisaje uniforme que presenta el centro de la ciudad hasta los 2 o 3 metros de altura. Grandes vidrieras, poco diseño y ningún cuidado por las formas originales de los edificios.
EL ZÒCALO DEL PETIT HOTEL ES AGRASIVAMENTE RUIDOSO. DEBE VOLVER A SU ESTADO ORIGINAL, ES DECIR RETIRAR LA CARTELERÌA QUE CIEGA LA CUIDADOSA PROPUESTA DEL PROYECTISTA. TENGAMOS EN CUENTA EL PROYECTO DE ORDENANZA "ARCILLA PARA MOLDEAR ", EN EL SE CONTEMPLA LA GESTIÒN ECONOMICA DE LA PUESTA EN VALOR.
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