
Los andamios en la torre del Palacio Municipal dan cuenta aproximada del año de esta postal: 1906, que es la fecha que tiene grabada el edificio en ese elemento. Sobre la vereda de la plaza Rivadavia aparece un fila de carruajes de alquiler, los populares "mateos", con sus "aurigas" (choferes) esperando la llegada de algún cliente para llevarlo a algún destino con la tarifa fija de $ 1,50 (capota baja). No hay automóviles, se adivina un silencio pueblerino para una ciudad que poco a poco se iría convirtiendo en metrópoli. PD.: el valor adicional de la postal es el rico colorido que, de manera artesanal, se le ha puesto a esta verdadera postal de nuestro pasado.
1 comentario:
¿ Para hacer la dàrsena de ingreso vehicular tuvieron que demoler....? Investiguemos un poco quienes fueron los precursores de la picota...Es claro, en la epoca el esperitu conservacionista no existìa....
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