14 de septiembre de 2008

El Club Argentino y el teatro Vaudeville


Afueras del teatro de Vaudeville, con vista parcial del Boulevard des Capucines, obra de Jean Beraud, Oleo sobre tela, 1890. Los pintores impresionistas, impactados por las escenas callejeras de París, también recrearon el movimiento del lugar.

Héctor Herro, apasionado por la ciudad y sus lugares y frecuente visitante de este espacio, nos ha enviado una curiosa postal de la que fuera sede del teatro Vaudeville, de París, edificio construido en 1868, sala fundada en 1792. La idea es mostrar el parecido que el inmueble guarda con la sede local del Club Argentino, en la esquina de la avenida Colón y Vicente López, diseñado por el arquitecto Alberto Coni Molina en 1910 e inaugurado en enero de 1912.
El edificio bahiense, ahora de manera más clara que nunca, presenta una fachada historicista, con marcada influencia francesa, donde se destacan sus techos a mansarda, y un cúpula en esquina, pudiendo agregarse ahora a su descripción, una posible inspiración en el mencionado teatro parisino.
Una curiosidad es que el teatro galo cerró sus puertas en 1929, para dar lugar a la construcción, tiempo después, de un nuevo edificio, de similar diseño (se destaca la aparición de una enorme cúpula revestida en cobre), donde funciona actualmente el cine ópera Paramount.


Club Argentino, Monumento Histórico Nacional, Avenida Colón y Vicente López, 1910


Teatro Vaudeville, París, 1868


El antiguo edificio del Vaudeville y el actual, ocupado por el cine ópera Paramount

13 de septiembre de 2008

Pintura art déco

Ha comenzado por estos días la pintura del frente de la maravillosa casona art déco ubicada en la esquina de la flamante peatonal Drago y O'Higgins, obra que data de 1937, esto es, plena época de ese singular estilo nacido de Francia y que luego adoptado por Miami y Hollywood para darle un glamour único. La vivienda no está "inventariada" como patrimonio municipal, con lo cual sus propietarios pueden hacer con ella "lo que quieran". Su exclusión de ese listado, realizado hace más de 20 años, es sin dudas un hecho que, de haberse dado reuniones para actualizarlo en el tiempo, posiblemente se hubiera detectado el alto valor artístico de esta original casa.



De haberse catalogado, algún especialista podría haber sugerido al consorcio la conveniencia de no alterar su revoque original, de recurrir a un hidrolavado y que con esa técnica muy simple se maravillarían de recuperar su esplendor original. Pero...ahí están los pintores. Eligieron un color crema, de bajo perfil, que además los va a obligar a repintar el edificio cada 10 años. Va a quedar lindo, "dirán los paseantes", no parece haber sido la mejor opción. Mientras tanto, mirando para arriba, uno encuentra los detalles propios del art déco: figuras geométricas, triángulos y juego de entrantes y salientes. Y hasta una solitaria flor que en un tibio balcón soporta el ya no tan riguroso invierno bahiense aportando un toque de color a una calle peatonal que por ahora arrastra el duro fantasma del fracaso.


Casa de Rentas, 1937. Poca cartelería, mucho arte.

12 de septiembre de 2008

Silos en Ingeniero White



Las industrias van creciendo alrededor de un pueblo cargado de tradición, recuerdos, olores y silencios. Ingeniero White, con sus casas de madera y chapa, con su particular arquitectura ferro-portuaria, ve como, cada día, los grandes bloques industriales se meten en sus calles, se instalan en sus mesas, se convierten en una amenaza latente. Así, en el patio de un modesta vivienda ya no está el gallinero y el galpón de las herramientas, sino una contundente e inmóvil planta de silos que nadie se ocupará de regar. La diferencia de poder entre los habitantes y los foráneos es devastadora. Posiblemente, en el tiempo, una de las dos partes terminará por arrasar a la otra. "Las dos ciudades viven la una para la otra, mirándose constantemente a los ojos, pero no se aman" (Italiano Calvino)

9 de septiembre de 2008

Casona tapada



Cosas como estas suceden cuando ciertas reglamentaciones no tienen presente el espíritu de un paseo, la jerarquía que el mismo supo ganarse en el tiempo y la necesidad de preservar estos espacios urbanos que conforman partes por demás valiosas de la ciudad. En este caso en la avenida Alem, a pocos metros de calle Rodríguez, se estableció un local de confitería ocupando el patio que en parte delanteara poseía un atractivo chalet, de los primeros que convirtieron a Alem en el paseo por excelencia de los bahienses. Acaso junto con el edificio Caviglia adosado a la iglesia Catedral, esta intervención sea una de las peores torpezas cometidas a nivel urbano en los últimos años.



La casona es producto de cuando el Código de Planeamiento exigía en Alem un retiro importante de la línea municipal, permitiendo el desarrollo de atractivos jardines en el frente, lo cual contribuía de muy buena manera al embellecimiento de la avenida, asumida como "el paseo", al tiempo de conformar una calidad espacial única, teniendo en cuenta su ancho y la generosidad de sus veredas. Una modificación desacertada de esa normativa generó este tipo de situaciones, casi bochornosas.

8 de septiembre de 2008

Cien primaveras



No es habitual pero ha ocurrido: los actuales ocupantes del edificio de Chiclana y la avenida Colón celebraron los cien años de construido del edificio, levantado originalmente como sede del Banco Español del Río de la Plata. La obra fue inaugurada en 1908, diseñada por el arquitecto Carlos Agote y con la mano de obra del empresario local Antonio Gerardi. Su construcción conforma uno de los primeros testimonios concretos de como las entidades bancarias, que de eso saben mucho, veían a nuestro incipiente pueblo como una verdadera potencia, al punto que no dudaron en construir sucursales de fuerte carácter arquitectónico, las más importantes fuera de la Capital Federal. Remozado en 1996 por la Bolsa de Comercio, el inmueble es uno de los grandes valores del patrimonio local. Desde hace un siglo es testigo de la vida local. Lo seguirá siendo cuando ya no estemos.



Distinta suerte corrió la casa central del Banco, ubicada en la esquina de Reconquista y Perón, de la Capital Federal, demolida hace una década atrás.



En San Miguel de Tucumán, mientras tanto, la que fuera sede del banco, también de similares características al bahiense, fue convertido en un paseo de Compras, "Paseo Español", sin afectar su fachada.



Las Cosas (Jorge Luis Borges)

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

5 de septiembre de 2008

Una joya que revive



La municipalidad acaba de reinaugurar la estación Spurr, ubicada en Villa Rosas y una verdadera joya de la arquitectura ferroviaria de la ciudad. Su edificio principal, construido en 1927, servirá ahora como un centro comunitario con usos múltiples para provecho de todos los barrios vecinos. Para quienes tengan oportunidad de visitar el lugar podrán disfrutar de esta maravilla arquitectónica, con un edificio auxiliar, en muy mal estado, que por su escala impacta en cuanto a simpleza y sobriedad, y un puente metálico prearmado, también en pésimo estado, al punto que se recomienda no cruzarlo, que constituye un aporte único en las estaciones del ferrocarril Sud. Es un primer gran paso: darle un destino al lugar, dejar que los vecinos se apropien del mismo, lo usen y lo protegan, lo sientan propio. Es la forma de generar patrimonio desde los hechos.

2 de septiembre de 2008

Los maestros sin escuela


A modo evocativo de las pérdidas más sentidas del patrimonio bahiense, pocas palabras alcanzan para señalar la demolición realizada en 1973 del edificio donde funcionara, entre 1921 y 1971, la Escuela Normal, en la esquina de Brown y Villarino. El inmueble fue construido en 1911 por la entonces denominada Laurak Bat (actual Unión Vasca) para servir de sede social de esa sociedad. De allí que los patios de la escuela fueran...dos canchas de pelota a paleta. Desde su demolición, nada se ha hecho en ese terreno, que sigue siendo tierra arrasada para demasiadas generaciones de bahienses que se han quedado sin su escuela. Les han quitado, digo, un pedazo demasiado importante de su vida.


Vista actual de la esquina, ya sin el cartel de "Se Vende".



En el acto de entrega de diplomas de 2006, año del centenario de la escuela normal, los alumnos colocaron este cartel evocando la cúpula de su inolvidable edificio al cual, la mayoría, ni siquiera alcanzó a conocer.

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...