9 de enero de 2015

Casas que se fueron

Esquina de San Martín y Alsina. Casa de líneas art déco en pleno centro de la ciudad, a pocos metros del palacio municipal. La vivienda tuvo vida efímera, al punto que muy pocos la tienen en su memoria. Construida en la década del 30 fue demolida a principios de los 60 para dar lugar al edificio San Martín, popularmente llamado "La Comercialina". Una obra de similar estilo puede verse en calle Lamadrid al 200, frente al Sindicato de Prensa, con dos unidades mellizas y apareadas, obras del estudio del ingeniero Francisco Marseillán.
La foto muestra las vías del tranvía eléctrico y el clásico "buzón" que colocaba la empresa eléctrica para ubicar sus transformadores.

San Martín y Alsina. Casa art déco. Demolida a principios de los 60
Lamadrid al 200. Casas similares a la de San Martín y Alsina.

7 de enero de 2015

La Alvear bahiense, en venta





La pintoresca avenida Alem ha comenzado hace varios años su completa transformación, de calle residencial a arteria gastronómica-comercial-de servicios. La tendencia es cada vez más acelerada y cada día nuevas casas y chalecitos salen al mercado para buscar nuevos usos y destinos. La Alvear bahiense, según se la mencionaba a principios del siglo XX, rumbos a ser la Güemes marplatense, en el comienzo del siglo XXI.

Club El Progreso

El club El Progreso fue el primero en dar cuenta del crecimiento y la evolución de Bahía Blanca a fines del siglo XIX. Ubicado en calle Sarmiento, frente a la plaza Rivadavia, fue el centro de reunión de los más granado y selecto de la sociedad bahiense, con sus dos enormes salones debidamente decorados. Su cierre, apenas despuntaba el siglo XX dio lugar a que varios vecinos comenzaran reuniones para fundar una nueva institución. Fue el origen del club Argentino, fundado en 1906. Aquel edificio de El Progreso queda apenas un paño de su fachada, que se puede identificar con facilidad en la cuadra.

A la derecha, el frente del emblemático club social. Como detalle adicional se advierte el alambrado que hasta 1903 rodeó a la plaza Rivadavia.

Un único paño, delimitado por dos pilastras de capiteles compuestos, es la parte del edificio que ha sobrevivido al paso del tiempo. Toda una reliquia en ladrillo.

31 de diciembre de 2014

Obras que se van

En calle Perú al 300 unos pocos golpes faltan para borrar de manera definitiva esta vieja casa chorizo, modernizada su fachada en algún momento con un alero de tejas. En el frente los restos de una especie de fuente con azulejos sobre la pared, en un lateral un paisaje en cerámica del artista bahiense Domingo Cerella. Junto a las fotos, un pasaje de Sur, escrito por Homero Manzi.

Nostalgias de las cosas que han pasado,
arena que la vida se llevó
pesadumbre de barrios que han cambiado
y amargura del sueño que murió.


El cerco de obra ya esconde la vivienda. Perú al 300.

La fachada con un alero de tejas
A un costado del patio de frente la pintura de Cerella

27 de diciembre de 2014

Zeus por un Guanaco

Demolido en la década del 80, el histórico solar del edificio que supieran ocupar las firmas Drysdale e Ignisci, en la esquina de Brandsen y San Martín, este año comenzó, luego de tres décadas de mantener el lugar su condición de baldío, la construcción de un particular complejo edilicio, que dio un especial tratamiento a la esquina, generando un plaza pública, y con una propuesta arquitectónica de indudable relevancia urbana. El proyecto --torre de departamentos y edificio de oficinas-- se encuentra avanzando y viene a modificar y potencias un sector postergado de la ciudad, a pocos metros del centro, en la zona de la estación Sud.
Buenas obras para una ciudad carente de modelos destacados desde el diseño, puntas de lanza para el desarrollo de áreas degradadas, inversiones que mueven el trascendente mundo de la construcción en tiempos de incertidumbre, inflación, desocupación y otros males. El complejo ZEUS en marcha, El Guanaco en el recuerdo de varias generaciones. Emprendimientos que se deben valorar.

Recreación del proyecto terminado.

Estado de obra, navidad 2014.
Dibujo del proyecto, vista de la esquina armada como plaza, un aporte singular para la ciudad
Estado de obra actual (diciembre 2014)
El edificio construido a principios del siglo XX, demolido en los 80
El Guanaco rescatado de esa esquina bahiense y ubicado en la avenida Juan D. Perón de Monte Hermoso. De la llanura al mar.

29 de noviembre de 2014

CASAS VIEJAS (Y UN POEMA)

Casas viejas de una Bahía que ya no existe. Qué respondía a otros ritmos, silencios y aromas. Una ciudad que conoció el paso del tranvía y la tierra de otro polo que no ardía. La Bahía de la lejanía, del puerto inglés, del ferrocarril omnipresente. Una ciudad con casas chorizo, rodeada de barrios obreros, de apellidos ilustres, de sueños y pesadillas. Han borrado las casas, han quitado los adoquines y han sombreado las tardes. Hay una nueva ciudad, que cada día también es borrada. Para dar paso al mañana de hijos y nietos. De otros que miraran nuestras fotos, como nosotros miramos las de ellos. Entre la nostalgia y la resignación de una vida que quisiéramos eterna y que los años pisan en un suspiro.

Avenida Alem 71, 1934
Patricios 75, 1934
Avenida Colón 36, 1934
Alsina 544, 1934
Vicente López 540, 1934


Un patio

Con la tarde
se cansaron los dos o tres colores del patio.
Esta noche, la luna, el claro círculo,
no domina su espacio.
Patio, cielo encauzado.
El patio es el declive
por el cual se derrama el cielo en la casa.
Serena,
la eternidad espera en la encrucijada de estrellas.
Grato es vivir en la amistad oscura
de un zaguán, de una parra y de un aljibe.

JL Borges

15 de noviembre de 2014

La ciudad que se borra


Casi 50 metros de un plumazo. Así de violento, así de simple. Un conjunto de cinco casas linderas están siendo demolidas por estas horas, a partir de Chiclana y Villarino, esquina donde por años funcionara una particular casa de antigüedades. Mientras esa primera propiedad todavía no da cuenta de su futuro, en el otro conjunto ya se anuncia se reconversión en un estacionamiento. No son bienes patrimoniales y hasta se puede considerar que, desde lo arquitectónico, son obras de menor cuantía. Pero han sido parte de la ciudad por casi un siglo, las primeras construcciones armando ciertas esquinas y poblando ciertas cuadras. Han contenido historias, familias, silencios y olvidos. Serán borradas a pesar de sus muros de gran espesor, de su herrería forjada para siempre, de sus vidrios sin esmerilar.


"Si Armilla es así por incompleta por haber sido demolida, si hay detrás un hechizo o sólo un capricho, lo ignoro. El hecho es que no tiene paredes, ni techos, ni pavimentos; no tiene nada que la haga parecer una ciudad, excepto las tuberías de agua que suben verticales donde deberían estar las casas y se ramifican donde deberían estar los pisos". De Las Ciudades Invisibles, Italo Calvino.





La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...