12 de septiembre de 2010

Alem de colores


Una postal cargada de historia, detalles y falsedades. Por un lado, el coloreado ficticio que convirtió en rojo fuerte la cúpula de la casona de la avenida Alem y Sarmiento, a la derecha, terminada en revoque símil piedra en la realidad, y también la cubierta del teatro Municipal. A la izquierda, en primer plano, idéntico color resalta el techo del mirador de la casa Coleman, ese sí de tejas. Un color mostaza disfraza las columnas de iluminación que hasta 1967 la avenida lució en el centro de la calzada, cuyo color real era plata o aluminio. Un detalle adicional que permite ubicar esta foto entre 1949 y 1955. La postal tiene en su extremo superior izquierdo la leyenda "Teatro 17 de Octubre", tal la denominación que el gobierno peronista de Norberto Arecco le puso al teatro Municipal y que ocupó ese tiempo. En esos mismos años (entre 1952 y 1955) la avenida Colón pasó a llamarse "avenida Eva Perón" e idéntico nombre, Eva Perón, tomó el Policlínico (actual Hospital Penna). Un detalle adicional. En noviembre de 1946, cerrando su campaña electoral, Juan Domingo Perón llegó a Bahía Blanca junto a Evita, por entonces poco menos que una desconocida. A la tardecita de aquel día, ambos saludaron al pueblo bahiense desde el balcón central del primer piso del teatro Municipal.

25 de agosto de 2010

Se va una fuente

Comenzó ayer, 25 de agosto de 2010, la demolición de la fuente-macetón ubicada en la plaza Rivadavia, sobre calle Alsina. Se trata de una obra que la memoria colectiva registra como "El bidé de Esandi", en referencia a su particular diseño de chorros de agua y porque fue habilitada por el intendente Luis María Esandi.

La fuente original funcionó pocas semanas
La fuente fue gestionada, y comenzada su construcción, por el intendente Federico Baeza, a fines de 1966. Su puesta en marcha data de abril de 1967. Como muchas de las fuentes bahienses, su funcionamiento fue un fracaso. Su "moderno" sistema que combinaba el movimiento del agua con un juego de luces falló a los pocos días de inaugurado y jamás se logró poner en condiciones. En la década del 70 el intendente Víctor J.M. Puente mandó retirar ese equipamiento y la llenó de agua, con lo cual la convirtió en un curioso piletón, usado por los niños para refrescarse en verano. Se convirtió así en la "Fuente de los patos de Puente".
Abandonada a su suerte por años, en los 90 el jefe comunal Jaime Linares la reconvirtió en un mega-macetón, que supo de flores, arbustos y césped.


Ahora, administración de Cristian Breitenstein, se decidió su definitiva demolición. Los obreros de la empresa Ineco Ingeniería han encontrado que el modesto murete revestido en venecita azul y blanca es en realidad un resistente tabique de hormigón armado, por lo cual dos martillos neumáticos están sonando por estas horas tratando de llevar adelante el trabajo.
La fuente, que oficiaba también de banco y aportaba color al lugar, será reemplazada por el mismo piso que se está colocando en las veredas interiores del paseo.

18 de agosto de 2010

Postales de otros tiempos: Chiclana


Primera cuadra de calle Chiclana, postal color de principios del siglo XX. Al fondo, a la izquierda, se advierten los edificios de los bancos Nación (actual Aduana, 1904) y del Español del Río de la Plata (actual Bolsa de Comercio, 1908). A mitad de cuadra el histórico inmueble que aún ocupa --debidamente reformado-- el banco Francés. En primer plano, el edificio de la Central Muñíz, por entonces presentada como "Casa Amueblada". Se advierte que todavía no se ha construído el último piso, terminado con una cubierta tipo mansarda. El resto: silencio. La ausencia del automóvil en el escenario urbano, unos pocos carros, la gente que cruza despreocupadamente la calle. Primera cuadra de Chiclana, un mundo diferente en la ciudad de los siete puertos.

13 de agosto de 2010

El Mirador de Frascaroli

Pio Frascaroli, 1921
En calle Chiclana al 400, asomando su figura entre los edificios de la cuadra, puede verse este singular mirador que ha sobrevivido al paso del tiempo y que la altura de las casas ha permitido se lo siga descubriendo en el paisaje urbano. Ya no puede cumplir su misión original, que era permitir a su propietario, el vecino Pío Frascaroli, divisar --con la ayuda de un largavista-- la llegada de los buques al puerto de Ingeniero White.


Frascaroli era agente marítimo ante las autoridades aduaneras locales, y mandó levantar el mirador en el patio de su casa familiar. Al frente del edificio tenía sus oficinas, donde además cumplía con el trabajo de ser consignatario oficial en nuestra ciudad de Francesco Cinzano.
El mirador de Frascaroli, con su atractivo techo de tejas coloniales, marca una presencia que habla de otros tiempos, de visiones largas y mansas.

6 de agosto de 2010

Casas naúticas

La cantidad de "casa naúticas" que se pueden detectar en la ciudad a cada paso dan cuenta de la fuerte predilección que han tenido los constructores y proyectistas locales por el estilo art déco. Aparecen en esquina, entre medianeras, en planta baja, con proas en lo alto. Están ahí, hay que mirarlas, descubrirlas, entenderlas. Son parte del patrimonio local, aun sin estar inventariadas, aunque muy pocos hay advertido su valor. La avenida Alem, calle de chaléts y casas señoriales, también tienen sus viviendas barcos, proa a la calle.



5 de agosto de 2010

Pedro González Prieto (1923-2010)

González Prieto, de lentes, quinto desde la izquierda, en la inauguración de la UNS, 1956

Estaba en Buenos Aires, esperando ser premiado por el Senado de la Nación, cuando su corazón se detuvo. Hoy, 5 de agosto, a sus 87 años de edad, cerró su vida en este mundo el profesor Pedro González Prieto, parte viva y vital de la historia bahiense. Se lo podía ver caminando por las calles de una ciudad a la que conocía de memoria, a la que caminó y disfrutó cada día, y donde se detenía a cada paso a charlar con un conocido. Jorge Luis Borges aseguró que la mayor enfermedad es la longevidad, la mayor de todas. "Cuando se llega a mi edad se está en otra parte, los contemporáneos están muertos". Lejos de esa idea estaba González Prieto. Activo, involucrado en los problemas de su lugar, no dudaba en participar de reuniones y encuentros donde plantear sus puntos de vista. Fue el último rector del Instituto Tecnológico del Sur, al cual cerró en octubre de 1955, en una arriesgada jugada para presionar al gobierno para que fundara la Universidad Nacional del Sur, hecho concretado tres meses después.

De traje azul, colaborando con la normalización de la UNS, 1986
En 1983, con el regreso de la democracia, fue designado encargado de devolver la normalidad a esa casa de estudios, siendo rector durante tres años. Doctor Honoris Causa de esa casa, su nombre quedará ligado por siempre a la historia de la ciudad. Su ausencia hace mucho más pobre a Bahía Blanca. Su recuerdo la enaltecerá.

El profesor en una ocasional charla callejera, 2005

4 de agosto de 2010

Ayer y Hoy: Alsina, desde Soler

Calle Alsina, vista desde Soler, hacia la Plaza Rivadavia. La foto superior data de 1915. Se destaca, al fondo, la torre del Palacio Municipal como verdadero hito urbano, y toda la calle muestra una uniformidad de casonas italianizantes, con sus balaustradas como remate.
La toma inferior corresponde a nuestros días. Una modesta cartelería comercial, la presencia del automóvil como protagonista de la ciudad moderna, los edificios en altura borrando del paisaje urbano toda referencia del pasado.


"Por eso los habitantes creen vivir siempre en la Aglaura que crece sólo con el nombre de Aglaura y no ven la Aglaura que crece en tierra. Y yo mismo, que quisiera tener separadas en la memoria las dos ciudades, no puedo sino hablarte de una, porque el recuerdo de la otra, por falta de palabras para fijarlo, se ha perdido". 

De Las Ciudades Invisibles, Italo Calvino.

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...