3 de febrero de 2010

Señales que faltan


Las señales vecinas a la ex bodega Arizu antes de ser retiradas de manera insensata. (Foto gentileza Héctor Herro).

La noticia es escueta pero significativa: "Miércoles 3 de febrero de 2010. El tren de pasajeros que venía a nuestra ciudad desde Buenos Aires chocó esta mañana con un carguero en cercanías de Coronel Pringles, sin que se registraran víctimas. El encargado de la Estación Sud de nuestra ciudad confirmó que el accidente ocurrió por un error en el cambio de vías".

***
La novedad viene a cuento porque desde hace unos meses la empresa responsable del ex Ferrocarril Sud, Ferro Expreso Pampeano, ha comenzado a retirar las históricas señales ferroviarias que desde fines del siglo XIX servían para indicar las distintas alternativas que debía conocer el maquinista en su marcha por los rieles, de manera de evitar accidentes, programar cambios de vía, aguardar el paso de otro convoy o simplemente seguir su marcha sin inconvenientes. Más allá de conformar un sistema "inadecuado" para estos tiempos de la internet, el celular, el gps y otros sistemas, parece que nadie prestó demasiada atención en el altísimo valor testimonial, cultural y patrimonial de estos característicos componentes del paisaje ferroviario


Señales cortadas y retiradas en la zona de la estación Sud.


Detrás del cartel, la señal que ya no está.


Más destrozos.


A pocos metros de la ex bodega Arizu estaba este fabuloso muestrario de señales ferroviarias, de todo tipo y color. Fue vandalizado, un golpe letal al patrimonio ferroviario.



Típico paisaje ferroviario: galpones ladrilleros, cartelería y los totem con las señales. Estación Lobos.


Las viejas señales ferroviarias. Un valioso testimonio del equipamiento que las empresas inglesas desarrollaron en nuestro país. En cercanías de La Plata.


En la zona de la Estación Sud de Bahía Blanca (construida en 1883) han cometido poco menos que un actitud vandálica, arrancando esos atractivos brazos metálicos, fabricados en talleres ingleses, con distintos colores y diseños de acuerdo a la función que cumplían. Ferro Expreso explicó que estas señales se quitaron por una cuestión de "seguridad", según instrucciones de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte), entidad que, a falta de ideas, voluntad y cultura, consideró más adecuado quitarlas y arrumbarlas en algún oscuro galpón que invertir unos pocos pesos en ajustar algunos bulones y asegurarlas en su sitio.


No hay demasiado que comentar sobre las agresiones que ha sufrido el patrimonio ferroviario en el país. Pero a veces uno se esperanza que al menos se respeten estos testimonios menores, que valen su peso en oro y dan cuenta de los componentes de una ciudad lineal ferroviaria considerada en todo el mundo como uno de los testimonios más valiosos de la revolución industrial.

***

"Desde el comienzo del Ferrocarril en la República Argentina, en 1857, hasta nuestros días ha tenido poco cambio en el sistema de señalización y operación de tráficos, salvo a partir de los años 1990, con la privatización de Ferrocarriles Argentinos, ha diesmado con gran intensidad el uso del sistema de señalización ferroviaria mecánica, salvo en casos puntuales". (De Wikipedia)

1 de febrero de 2010

La casita de mis viejos


Busto de Cobián en un bulevar de Pigué


La referencia histórica delante de la reja donde se encontraba la casita.



La única foto conocida de la "Casita de mis Viejos", en Bahía Blanca.



Hay, entre tantas casas perdidas en el tiempo, una que en Bahía Blanca adquiere una dimensión singular. Estaba ubicada en calle Moreno al 300, a pocos metros de la esquina con calle Castelli, y en ella vivía, desde fines del siglo XIX, la familia de los Cobián. En ella vivió, llegado junto con su familia desde Pigué cuando tenía 3 años de edad, quien sería uno de los grandes compositores y ejecutantes más destacados del tango: Juan Carlos Cobián. Luego de completar la escuela primaria y estudiar música en el Conservatorio Williams, Cobián se marchó a la Capital Federal, para probar suerte con su pasión musical. Era apenas un adolescente, pero su nombre se grabaría para siempre entre los grandes creadores del tango. Luego de mucho trajinar, Cobián encontró un ladero de lujo en Enrique Cadícamo, con quien compuso, entre otros temas, los tangos Los Maredos, Nostalgias y La Casita de Mis viejos. Precisamente este último tema da cuenta a esta historia. Porque la letra de La Casita...fue escrita por Cadícamo en referencia a la particular historia de Cobián, quien tras alejarse de Bahía Blanca en 1913 no regresó sino luego de 22 años (!), para visitar a sus padres, en 1935. La historia recién se hizo pública en 1976, cuando en una nota en TV el propio Cadícamo señaló que la letra del tango estaba inspirada en ese hecho. Ese mismo año, un periodista de La Nueva Provincia se acercó al lugar para conocer la de pronto "singular" casona y solo encontró...escombros: había sido demolida unas semanas antes para dar lugar a la construcción de un edificio en altura. Para la historia, para este blog, queda entonces esta evocación, una foto de aquella casona y la modesta referencia histórica que al menos da cuenta al ocasional transeúnte de tan trascendente circunstancia.
***
"Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos...
locuras juveniles, la falta de consejo.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,me recibe el viejo criado...
Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz
tan sólo me reconoció.Pobre viejita la encontré
enfermita; yo le hablé
y me miró con unos ojos...Con esos ojos
nublados por el llanto
como diciéndome porqué tardaste tanto...
Ya nunca más he de partir
y a tu lado he de sentirel calor de un gran cariño...
Sólo una madre nos perdona en esta vida,
es la única verdad,
es mentira lo demás"
(De La Casita de mis Viejos, fragmento, 1932, Cobián y Cadícamo)

24 de enero de 2010

Una moto que se fue



Se ha despedido de la geografía urbana local este curioso ejemplar de una arquitectura a la que respetuosamente podríamos definir como "expresionista". El lugar se llamaba Daytona, y se ubica en calle 12 de Octubre al 400, y era una confitería-bar donde a partir de medianoche una banda local tocaba temas de los 60 y 70. Su propietario, fanático de las motos, había montado esta particular escenografía en la esquina. Comentan que ahora se ha llevado sus atractivos decorados y también su música a Mar del Plata. La foto, "el estar allí de lo que ya no está", rescata esta singular propuesta.

Postales sin contaminación



Postales coloreadas de una época del puerto de Ingeniero White en que los pescadores artesanales no sólo disponían de peces sanos y justos, sino también de su propia playa. La decisión tomada a principios de los 70 --celebrada por la mayoría de los habitantes, justo es decirlo-- de convertir a Bahía en ciudad petroquímica, la desidia e indiferencia del estado de permitir que los líquidos cloacales se vuelquen (hasta estos días) en la ría y algún par de comportamientos inadecuados más, han borrado del mapa este tipo de ilustraciones. Los pescadores artesanales y el balneario Maldonado han sido dos de las miles de víctimas consecuencia del cuidado desaprensivo del medio ambiente. El tema ha dejado de ser una inquietud de un modesto grupo de personas "verdes" que alertaban en los 80 para convertirse en una contundente y globalizada realidad.

26 de diciembre de 2009

2010


El Mito de fin de año juega siempre con la misma magia. La terminación de un ciclo, con sus éxitos y frustraciones, sus recuerdos y sus olvidos, sus pesares y alegrías, para dar paso a una nueva esperanza. Llega el año de Bicentenario, el de una Bahía que seguirá buscando su destino de gran ciudad, enlazando el pasado con su presente, como combinación única para sustentar un buen futuro.

30 de noviembre de 2009

La Gran Vía del Sur



Los carteles de neón de Amaducci daban a la primera cuadra de calle O'Higgins
una fisonomía única. Nadie podía permanecer indiferente a ese colorido que daba aires de gran urbe a la cuadra más emblemática del microcentro bahiense. Los comercios, que por décadas ocuparon los mismos locales, se mantienen firmes y vivos en la memoria colectiva. A la izquierda, Casa Escasany; Zaffaroni Muebles, farmacia Medrano, Casa Muñoz (Donde un peso vale dos) y Famularo. A la derecha, La Capital (Hidalgo Sola y Cía) y (escondido) New London.
Reconvertida hoy en semipeatonal, la cuadra pretende recobrar una estética que la hizo reconocible en toda la provincia.

12 de noviembre de 2009

Palacio Oriental



Una curiosa postal de Bahía Blanca, ubicable por 1906-1907, cuando la empresa de Nicolás Pagano terminaba de construir la torre del palacio Municipal, en la primera cuadra de calle Alsina.
Al fondo, a la derecha, aparece el edificio de Asina y Chiclana donde funcionaría la librería Muñíz, edificio al que se añadiría en poco tiempo un último piso en forma de mansarda.
Sobre la plaza, la fila de mateos esperando sus clientes.
Lo de "Palacio Oriental" de esta entrada, refiere a las críticas que recibió en la época el intendente Rufino Rojas por la decisión de construir un edificio municipal que se consideraba suntuoso para nuestra ciudad. Se lo mencionaba como un "palacio Oriental" que resultaba inadecuado encarar con dinero público cuando había necesidad de resolver cuestiones básicas como la provisión de agua y de cloacas.

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...