16 de febrero de 2009

Hablando de colectivos

Por estos días que Bahía Blanca acaba de renovar su servicio de transporte urbano con nuevas unidades, empresas, recorridos, formas de pago y otras yerbas, en Londres acaba de determinarse el ganador del diseño para modernizar los clásicos micros de dos pisos que son una verdadera postal de la capital inglesa. El ganador del trabajo fue el arquitecto, y Lord de la corona, Norman Foster, considerado por los estudiosos como el arquitecto más influyente de los tiempos modernos. Su trabajo respeta en gran parte la idea original-histórica de los bus, incorpora alta tecnología energética para su funcionamiento (colectores solares), los pensó muy silenciosos, con aire acondicionado y algunos complementos que buscan que quien ingrese en ellos se sienta...como en el living de su casa.


Diseño interior, agil, amplio, sol, rampas, teconología...


Norman Foster


El nuevo modelo rediseñado por Foster, dos pisos: un clásico.


Foster (de traje marrón), un carro de aquellos, el edificio Swiss Re (obra también de Foster) y los nuevos bus, en una recreación multimedia.


Londres a puro micro. Mientras mejor sea el servicio público, más son las chances de desalentar el uso del automóvil en la gente. Luego: menos contaminación, menos ruido, más humano.

La cupula y la Luna



Esquina del club Argentino. La cúpula de forma elipsoidal que remata la esquina del histórico edificio a la avenida Colón y Vicente López marca una tendencia hacia el cielo, enfatizada con su asta que parece no guardar escala con ninguna otra obra humana. La Luna, que ha decidido compartir el día, suma su forma a la singular arquitectura. Cosmos y hombre, el encuentro tan buscado, parecen ser parte de una única escenografía, hecha a la medida de los dos.

Se reinicia una obra, 29 años después


Presentación del hotel Bahía del Sol por el grupo Di Tullio, 1977


Armado del cerco de obra, febrero 2009


Cerco de obra, detalle

A 29 años de haberse paralizado los trabajos, se pondrá en marcha la terminación del que fuera presentado en 1977 como el hotel Bahía del Sol, emprendimiento 4 estrellas en la esquina de O'Higgins y Saavedra. Paralizados los trabajos en 1980, ahora el lugar permitirá la construcción de un edificio de departamentos de 15 pisos (igual que su vecino, el edificio Taberner) y locales comerciales en la planta baja. La obra mereció una excepción por parte del Concejo Deliberante ya que la zona del mercado no admite por estos tiempos más de 24 metros en altura. Será finalmente el termino de un elemento degradante del paisaje urbano en un sector emblemático de la ciudad.

13 de febrero de 2009

Más sobre el galpón


Tate Modern Museum, el museo más visitado de Londres. Una vieja usina ladrillera recuperada y puesta en valor. Su interior hoy maravilla a propios y ajenos.


La usina conservó su ladrillo original incorporando nueva tecnología para adaptarse a los tiempos modernos.

La demolición del galpón ladrillero de la vieja estación del ferrocarril Rosario Puerto Belgrano generó las lóginas reacciones entre algunos vecinos a través de algunas de las páginas periodísticas webs de la ciudad. Desde quienes opinan que un "galpón viejo" no debe conservarse hasta quienes apuntan a no seguir demoliendo historia.
Quisiera apuntar unas lecturas adicionales al tema: 1) El edificio está en buen estado y es facilmente recuperable. Son 500 metros cuadrados de construcción reciclables. 2) Quienes vean el interior del edificio hoy pueden hacerse una imagen equivocada del sitio. Esos espacios se pueden renovar, llenar de luz, mejorarlos y que su aspecto se modifique radicalmente. 3) No necesariamente estos edificios deben ser museos. Pueden adaptarse a oficinas, vivienda, mercados, paseos de compras, restaurantes, turismo, salón de fiestas. 4) Que se hayan perdido varios galpones del ferrocarril Noroeste o se desatiendan los del ex Mercado Victoria no significa que debemos seguir resignando patrimonio. 5) Los especialistas en la materia deberían asumir mayor protagonismo para explicar y dar los argumentos necesarios para que el común de la gente tenga herramientas más precisas sobre la importancia de estos bienes. 6) La decisión de una demolición de estas características merecería que el intendente tuviera en su mesa más informes y opiniones al respecto.

11 de febrero de 2009

Al final, el galpón será demolido


Vista parcial de la vieja estación del Rosario Puerto Belgrano. Poco y nada se ha preservado del conjunto.


El edificio que se demolerá. Su elevación lo convierte en poco menos que inútil de acuerdo a un informe técnico elaborado desde la municipalidad.

Finalmente la municipalidad y el Concejo Deliberante cerraron filas y acordaron demoler el galpón ladrillero que formaba parte del complejo de la vieja estación de trenes del Rosario Puerto Belgrano, luego de una rápida recorrida que hicieron en el lugar algunos funcionarios y ediles. Los argumentos para que el legislativo derogara la ordenanza que en diciembre de 2008 había suspendido la demolición del bien y planteado su recuperación y puesta en valor fueron por demás pobres: el edificio molesta para el funcionamiento de la futura playa de maniobras del sector de cargas, se dice que su presencia haría "colapsar" el estacionamiento en el lugar, y (atención) al edificio le jugço en contra el estar "sobreelevado" 1,20 metros respecto al terreno natural, situación que exigirá la onerosa intervención de construir una rampa de acceso.
Nada han dicho sobre el suceso los que debieran ser actores principales de estos hechos, tanto los colegios profesionales como las universidades y arquitectos, tçecnicos, ingenieros. Sí opinaron los vecinos. En este aspecto hay mucho camino por andar ya que más allá de la diferencia de opiniones que tema pueda contener, es claro que nada se ha hecho desde el inicio del proyecto de la nueva terminal por rescatar el valor que tenía el conjunto de la vieja terminal, esto es el edificio principal (que se conservará ahora de manera aislada), la zona de andenes y el galpón ladrillero, todos unidos por una plaza central adoquinada. Teniendo varias manzanas a disposición para manejar el emplazamiento del nuevo edificio, se adoptó una resolución que terminó con demolición del 60% del patrimonio allí existente. La tendencia actual en materia patrimonial apunta con claridad a sostener espacios urbanos, conjuntos edilicios, entornos históricos. Este era uno de ellos. No se hizo, no se cuidó, no se planteó su cuidado integral. Una ciudad escribe su historia cada día. En Bahía Blanca parecía que algunos errores y malos pasos en el orden de patrimonio arquitectónico sugerían haber generado un crecimiento. No ha sido así. El silencio de muchos preocupa aún más.

"Las dos ciudades gemelas no son iguales, porque nada de lo que existe o sucede en Valdrada es simétrico: a cada rostro y gesto responden desde el espejo un rostro o gesto invertido punto por punto. Las dos Valdradas viven la una para la otra, mirándose constantemente a los ojos, pero no se aman". Italo Calvino, de Las Ciudades Invisibles.

8 de febrero de 2009

¿No pasa naranja?

Para quienes siempre le encuentran una quinta y sexta pata al gato y se regodean buscando defectos al sistema de ómnibus pronto a establecerse en nuestra ciudad, pueden observar que por estas horas las paradas de los micros han sido "renovadas", luciendo ahora un atractivo color naranja. La intervención, menor y secundaria si se quiere, es una cachetada sin atenueantes para los que creen que, pese a todos los anuncios, en la ciudad "no pasa naranja".


Ultimas curvas de las unidades obsoletas


Las mismas chapas de siempre, ahora...naranjas.

7 de febrero de 2009

Casonas de antes, locales de hoy



Las casonas familiares que hermoseaban calle Alsina en las primeras décadas del siglo pasado no han podido soportar el perfil netamente comercial que esta clásica arteria de la ciudad ha asumido con el paso del tiempo. Las que no cayeron bajo la piqueta para dar lugar a nuevos edificios, se han reconvertido para nuevos usos. En este caso de Alsina al 200, la fachada historicista, con una moldura propia de la estética del barroco sobre sus ventanales, ha perdido parte de sus componentes pero permite reconocer su decoro original. De ambas imagenes, quizá la ausencia más sentida es la de los árboles, que en particular en esa arteria han sido borrados del paisaje urbano.

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...