12 de septiembre de 2008

Silos en Ingeniero White



Las industrias van creciendo alrededor de un pueblo cargado de tradición, recuerdos, olores y silencios. Ingeniero White, con sus casas de madera y chapa, con su particular arquitectura ferro-portuaria, ve como, cada día, los grandes bloques industriales se meten en sus calles, se instalan en sus mesas, se convierten en una amenaza latente. Así, en el patio de un modesta vivienda ya no está el gallinero y el galpón de las herramientas, sino una contundente e inmóvil planta de silos que nadie se ocupará de regar. La diferencia de poder entre los habitantes y los foráneos es devastadora. Posiblemente, en el tiempo, una de las dos partes terminará por arrasar a la otra. "Las dos ciudades viven la una para la otra, mirándose constantemente a los ojos, pero no se aman" (Italiano Calvino)

9 de septiembre de 2008

Casona tapada



Cosas como estas suceden cuando ciertas reglamentaciones no tienen presente el espíritu de un paseo, la jerarquía que el mismo supo ganarse en el tiempo y la necesidad de preservar estos espacios urbanos que conforman partes por demás valiosas de la ciudad. En este caso en la avenida Alem, a pocos metros de calle Rodríguez, se estableció un local de confitería ocupando el patio que en parte delanteara poseía un atractivo chalet, de los primeros que convirtieron a Alem en el paseo por excelencia de los bahienses. Acaso junto con el edificio Caviglia adosado a la iglesia Catedral, esta intervención sea una de las peores torpezas cometidas a nivel urbano en los últimos años.



La casona es producto de cuando el Código de Planeamiento exigía en Alem un retiro importante de la línea municipal, permitiendo el desarrollo de atractivos jardines en el frente, lo cual contribuía de muy buena manera al embellecimiento de la avenida, asumida como "el paseo", al tiempo de conformar una calidad espacial única, teniendo en cuenta su ancho y la generosidad de sus veredas. Una modificación desacertada de esa normativa generó este tipo de situaciones, casi bochornosas.

8 de septiembre de 2008

Cien primaveras



No es habitual pero ha ocurrido: los actuales ocupantes del edificio de Chiclana y la avenida Colón celebraron los cien años de construido del edificio, levantado originalmente como sede del Banco Español del Río de la Plata. La obra fue inaugurada en 1908, diseñada por el arquitecto Carlos Agote y con la mano de obra del empresario local Antonio Gerardi. Su construcción conforma uno de los primeros testimonios concretos de como las entidades bancarias, que de eso saben mucho, veían a nuestro incipiente pueblo como una verdadera potencia, al punto que no dudaron en construir sucursales de fuerte carácter arquitectónico, las más importantes fuera de la Capital Federal. Remozado en 1996 por la Bolsa de Comercio, el inmueble es uno de los grandes valores del patrimonio local. Desde hace un siglo es testigo de la vida local. Lo seguirá siendo cuando ya no estemos.



Distinta suerte corrió la casa central del Banco, ubicada en la esquina de Reconquista y Perón, de la Capital Federal, demolida hace una década atrás.



En San Miguel de Tucumán, mientras tanto, la que fuera sede del banco, también de similares características al bahiense, fue convertido en un paseo de Compras, "Paseo Español", sin afectar su fachada.



Las Cosas (Jorge Luis Borges)

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

5 de septiembre de 2008

Una joya que revive



La municipalidad acaba de reinaugurar la estación Spurr, ubicada en Villa Rosas y una verdadera joya de la arquitectura ferroviaria de la ciudad. Su edificio principal, construido en 1927, servirá ahora como un centro comunitario con usos múltiples para provecho de todos los barrios vecinos. Para quienes tengan oportunidad de visitar el lugar podrán disfrutar de esta maravilla arquitectónica, con un edificio auxiliar, en muy mal estado, que por su escala impacta en cuanto a simpleza y sobriedad, y un puente metálico prearmado, también en pésimo estado, al punto que se recomienda no cruzarlo, que constituye un aporte único en las estaciones del ferrocarril Sud. Es un primer gran paso: darle un destino al lugar, dejar que los vecinos se apropien del mismo, lo usen y lo protegan, lo sientan propio. Es la forma de generar patrimonio desde los hechos.

2 de septiembre de 2008

Los maestros sin escuela


A modo evocativo de las pérdidas más sentidas del patrimonio bahiense, pocas palabras alcanzan para señalar la demolición realizada en 1973 del edificio donde funcionara, entre 1921 y 1971, la Escuela Normal, en la esquina de Brown y Villarino. El inmueble fue construido en 1911 por la entonces denominada Laurak Bat (actual Unión Vasca) para servir de sede social de esa sociedad. De allí que los patios de la escuela fueran...dos canchas de pelota a paleta. Desde su demolición, nada se ha hecho en ese terreno, que sigue siendo tierra arrasada para demasiadas generaciones de bahienses que se han quedado sin su escuela. Les han quitado, digo, un pedazo demasiado importante de su vida.


Vista actual de la esquina, ya sin el cartel de "Se Vende".



En el acto de entrega de diplomas de 2006, año del centenario de la escuela normal, los alumnos colocaron este cartel evocando la cúpula de su inolvidable edificio al cual, la mayoría, ni siquiera alcanzó a conocer.

Una buena oportunidad



Ha comenzado en calle Alsina al 300 una intervención en las que fueran dos señoriales casonas de principios del siglo pasado, insensatamente convertidas sus fachadas en cuestiones comerciales, pintadas en fuertes colores amarillo y violeta, en sonado contraste con las otras dos viviendas vecinas que conservan sus fachadas de símil piedra y aire afrancesado. Habrá que ver si el proyecto devuelve al conjunto su estética más acorde y corrige este tipo de situaciones que tanto afectan un paisaje urbano que, aunque a muchos les cueste aceptarlo, pertenece a todos quienes transitan cada día por el lugar. Forman parte del preciado espacio urbano de una ciudad.

Una que se salvó...



Hace poco más de dos años una editorial bahiense, ubicada en un moderno edificio de calle Brown al 400, solicitó permiso para demoler una casona vecina, con la idea de construir allí cocheras. Desde la Comisión Municipal de Patrimonio se tomó conocimiento del hecho, la vivienda estaba considerada parte del Patrimonio Arquitectónico, e hizo un informe manifestando la necesidad de preservar la obra, respetando su fachada y tratando de desarrollar un proyecto que permitiera preservar el inmueble construído por Pedro Cabré Salvat. Ahora apareció un prolijo cerco de obra y un muy llamativo cartel con la leyenda: "Refuncionalización y puesta en valor del Patrimonio Arquitectónico de la ciudad", con un dibujo que muestra las intervenciones mínimas que se realizarán en la fachada, respetando su estilo e integrándola con la propiedad adyacente


Un reconocimiento a los propietarios y profesionales intervinientes. Una manera reconfortante de hacer ciudad en un tema tan delicado y en una cuadra que, puede verse, permite la convivencia de varios estilos arquitectónicos diferentes, incluída la atractiva y un tanto descuidada "Casa Sanguinetti", uno de los pocos inquilinatos que han sobrevivido al paso del tiempo.

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...