domingo, 11 de diciembre de 2011

El Petit-Hotel de Estudiantes


En noviembre de 1936 el club Estudiantes de Bahía Blanca abría las puertas del "magnífico y lujoso" petit-hotel (así lo presentó) que constituía el premio de una gran rifa realizada por la entidad en su búsqueda de fondos para construir su gran estadio de basquetbol. La vivienda se ubicó en la esquina de Saavedra y España y se entregaría "totalmente amueblada" por la Mueblería Española, de Pedro y José Taberner.
Proyectada por el arquitecto Manuel Mayer Méndez, la mano de obra estuvo a cargo de Vittorio Santi y Antonio Leonarducci --Contratistas Constructores--; Primo Cantarelli se encargó de las obras sanitarias; Silvio Vignoni de la instalación eléctrica y A. Montalbán de la provisión de los materiales. También participaron Manuel Ritacco (granito comprimido), Manuel Prieto y Cía (carpintería); El Industrial Argentino (cocinas económicas y calefacción) y Belocchio hermanos (pisos parquets).


La casa se entregó en noviembre de 1936 y sigue ocupando --75 años después-- la esquina. Con una curiosidad: sobre una de sus paredes se advierte un cartel que menciona que se trata de una "Casa Consagrada",  con una extensa leyenda cuyo primer párrafo señala: "En esta casa solo hay una presencia:/La presencia de Dios, lo bueno. Aquí no puede entrar ningún mal. Dios,/lo bueno, habita aquí. Quienquiera que entre sentirá la presencia divina de lo bueno".
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