31 de octubre de 2010

Se viene la Torre Bicentenario

Inicio de Obras, 1966. Obra de la Universidad Nacional del Sur
A 44 años de iniciada la obra, se pondrá en marcha la terminación del denominado "Centro Cívico", que ahora sumará su condición de ex a ese proyecto para convertirse en la "Torre Bicentenario", destinada a oficinas. Ubicada en pleno microcentro bahiense, primera cuadra de la peatonal Drago, la estructura de hormigón armado fue realizada entre 1966 y 1969, por la Universidad Nacional del Sur.

La estructura sin terminar, vista desde la Galería Peuser
La casa cambió luego sus planes y cedió la estructura a la provincia, que en 1971 anunció la construcción, en acuerdo con el municipio, de un centro Cívico. Desde entonces han pasado 39 años y todo está como era entonces.

Proyecto del arquitecto Mario Cantarelli, 1971. Jamás concretado

Es, por lejos, "la gran rémora urbana bahiense", el "Monumento a la inoperancia", "Un elefante blanco". Ahora un fideicomiso municipio-BRAPO-empresa buscarán operar el "milagro". El contrato se firma (firmó) el martes 2 de noviembre de 2010. La obra tiene 18 meses de plazo. Veremos, se dice.


28 de octubre de 2010

Bahía art déco

El art déco ha dejado una marca destacada en el paisaje urbano de Bahía Blanca, con cientos de viviendas que se detectan por todas las calles de la ciudad, mostrando sus detalles de diseño, la creatividad tan propia de este estilo de entreguerras que atrapa con su geometría y gráficos. Esta caso de calle Fitz Roy es un modelo por excelencia de ese estilo, con detalles que rápidamente se asocian con otras obras de la época.



Similitudes

Matadero de Guaminí, Francisco Salamone, 1938

Teatro, New York, 1939

27 de octubre de 2010

Hombres en manos de Dios y de la Historia



La Cifra

La amistad silenciosa de la luna
(cito mal a Virgilio) te acompaña
desde aquella perdida hoy en el tiempo
noche o atardecer en que tus vagos
ojos la descifraron para siempre
en un jardín o un patio que son polvo.
¿Para siempre? Yo sé que alguien, un día,
podrá decirte verdaderamente:
No volverás a ver la clara luna,
has agotado ya la inalterable
suma de veces que te da el destino.
Inútil abrir todas las ventanas
del mundo., Es tarde. No darás con ella.
Vivimos descubriendo y olvidando
esa dulce costumbre de la noche.
Hay que mirarla bien. Puede ser última.

Jorge Luis Borges

22 de octubre de 2010

Casas que se van




No dan tiempo siquiera a sacar fotos para relevarlas. La demolición de casonas en calle Alsina sigue a buen ritmo, borrando de a poco todo vestigio y testimonio de cuadras que fueron resignando su condición de viviendas familiares para dar lugar a la aparición completa de locales comerciales. En este caso está cerca de irse esta casona de dos plantas de Alsina al 200, luego de más de 80 años de presencia como parte del paisaje urbano. Unas pocas imagenes dan cuenta de una existencia que pronto será parte del pasado y, con suerte, de alguna esencial memoria.


"De mi discurso habrás sacado la conclusión de que la verdadera Berenice es una sucsión en el tiempo de ciudades diferentes, alternadamente justas e injustas. Pero lo que quería advertirte es otra cosa: que todas las Berenices futuras están ya presentes en este instante, envueltas la una dentro de la otra, comprmidas, apretadas, inextricables". Italo Calvino, de Las Ciudades Invisibles.


No me dejés caer, Los Beatles, 1969. De paso.

21 de octubre de 2010

Ayer y Hoy: Bancos de Chiclana


Coloreada postal de principios de siglo XX, con la estratégica vecindad de los bancos Francés y Provincia, en la primera cuadra de calle Chiclana. El Francés sigue funcionando exactamente en el mismo inmueble, más allá de las reformas realizadas en el tiempo. El Provincia se mudó a su sede de calle Alsina en 1919 pero la casona que lo cobijó sigue existiendo. Ayer y Hoy, casi un siglo entre ambas imágenes.

17 de octubre de 2010

Ingeniería de primer nivel

Acceso al Faro, Monte Hermoso, 2010

La torre en franjas rojas y blancas llega a los 75 metros de altura
En 1906 entró el operatividad el faro de Recalada, diseñado y calculado por el ingeniero italiano Luis Luiggi, como parte final de la construcción de la Base Naval de Puerto Belgrano. La torre venía a reemplazar a la elemental farola que hasta entonces marcaba el ingreso a los barcos a la ría, ubicada en un accidente topográfico conocido como "Monte Hermoso". La nueva construcción heredó esa misma denominación a pesar de ubicarse a varios kilómetros de ese lugar, en un sitio denominado "Punta Catanga". Luiggi diseñó una obra metálica, la cual contrató con la empresa Barbier, Benard & Turenne, de París.

Los constructores de la torre
El faro llegó embalado en varios cajones y Luiggi calculó su base, un macizo circular de 20 metros de diámetro y 3,50 metros de espesor, sostenido por 9 pilotes de hormigón armado de 5 metros de profundidad por 2,40 metros de diámetro.
El armado de los pilotes, 1905
La torre está formada por un tubo central de 1,50 metros de diámetro, alrededor de la cual se ubica una escalera caracol que con sus 293 escalones permite llegar al recinto de la lámpara. El faro es una torre piramidal, con 8 tubos de hierro, unidos entre sí y al tubo central por tirantes y tensores.


El faro de Monte Hermoso fue el primer habitante de esas playas y con sus 74,50 metros de altura sobre el nivel del mar es el más elevado de las costas argentinas. Su soledad se quebró en 1918, cuando a pocos kilómetros del lugar se inauguró el Hotel de Madera. Pero esa, esa es parte de otra historia.

14 de octubre de 2010

Casonas que se van (1902-2010)

Ocupada por el Hotel Marino, 1908 (gentileza José Marcilese)




Luego de levantar polvareda por la manera violenta en que fueron desalojados sus últimos moradores, comenzó y avanza a buen ritmo la demolición de esta casona-conventillo de Soler y Brandsen, que luce en su esquina el nombre de su primer propietario, Antonio Valero, y el año de ejecución, 1902.

"Antonio Valero", la marca en el Orillo
Se despide como protagonista de una esquina tradicional de la ciudad, que supiera brillar desde fines del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril, y hasta mediados de los 60. Luego de décadas de postergación, esa zona de la ciudad está experimentando un cambio importante y apunta a ser revitalizada en torno a la puesta en valor de la Estación Sud. Sirva esta despedida, con Calvino, de sus "Cuidades Invisibles".

"Claro que también en Ipazia llegará el día en que mi único deseo sea partir. Sé que no tendré que bajar al puerto sino subir la pináculo más alto de la fortaleza y esperar que pase una nave por allá arriba. ¿Pero pasará alguna vez? No hay lenguaje sin engaño".

La ciudad que ni recordamos

Si bien es habitual pensar que la demolición de viviendas en Bahía Blanca comenzó en la década del 80, la realidad indica que fue a partir...